EL PODER DE LA FEMINIDAD

EL PODER DE LA FEMINIDAD

Breve descripción: Las mujeres no respondemos a un patrón único de comportamiento, sino que nuestra diversidad nos otorga más poder del que tradicionalmente se nos ha permitido tener.

Taller destinado a reformular el carácter y la trayectoria de vida de las protagonistas de los cuentos de hadas. Se trabajará individualmente, en grupo, y se fomentará el debate y la introspección personal.

Público: Adulto

Horario: Jueves 31 de octubre, 7 y 14 de noviembre, de 18:15 a 20:15 h

 

 

 

 

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Rosaflor y el viaje mágico

Rosaflor y el viaje mágico

Todo empezó cuando un día, paseando por el bosque, vi unos álamos atornasolados. Y eran tan altos, que pensé en la suerte que tenían de llegar hasta el cielo. Así es que llamé a una nube, me monté sobre ella y le dije: “Quiero tocar el cielo, llévame tan alto como los álamos”. La nube se puso a reír y dijo que el cielo es un espacio infinito y que no se podía tocar, que no había techo. Pero no la creí y la hice volar alto, muy alto, hasta que, finalmente, el cielo llegó a su fin. Resultó que acababa en una trampilla redonda y tiré de la aldaba.

Entonces, entré en una habitación gigante y aparecí sobre un cuaderno inmenso. No sabía qué mundo era ese, se parecía al mío aunque allí yo era muy pequeñita. Vi que la trampilla era el relleno de una letra “o” mayúscula casi tan alta como yo, de un título que decía “Rosaflor y el viaje mágico”. Y me puse a leer la historia, que hablaba de una encantadora princesa deseosa de conocer mundo. Y continué leyendo el cuaderno y, a cada página, encontraba una historia nueva: «Rosaflor y el Príncipe Enamorado»; «Rosaflor y el Caballito Español»; «Rosaflor y la Gran Tormenta». ¡Pero esas eran mis historias, las que se repetían en mi vida una y otra vez hasta el hartazgo! ¿Cómo podía ser? ¿Quién escribía por mí? ¿A qué mundo había llegado?

De repente, la puerta de la estancia se abrió y apareció un señor. Al verme, dio un brinco y, acercándose, preguntó, ¿quién eres tú? Rosaflor, respondí. Y como era tan pequeñita, cogió su cuaderno y escribió: Y Rosaflor creció.  Hablamos durante horas y supe ¡que era el autor de todo lo que sucedía en mi vida! Una vida aburridísima llena de príncipes estúpidos que solo vivían para matar al dragón. Me sentía atormentada porque ese escritor se empeñaba en decidir por mí sobre lo que iba a sucederme, dónde, cuándo y por qué, cómo debía sentirme y reaccionar, incluso ¡qué debía pensar! Él lo controlaba todo pero, ¿quién lo controlaba a él? Y más: ¿Su vida sería tan aburrida y repetitiva como la mía? En su mundo ¿también habría una trampilla? O quizás ¿él era Dios? Me empezó a doler la cabeza…

Ah, pero ahora yo era de su tamaño… así es que, con mi linda sonrisa y guiñándole un ojo, le pregunté si podría escribir una cosita en el cuaderno y, encandilado por mis gracias femeninas, dijo que sí. Cómo reía yo al contemplar su cara de espanto mientras se volvía chi-qui-ti-to y suplicaba piedad. Entonces, lo cogí por el pescuezo y lo arrojé por la trampilla. 

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ESCRITURA CREATIVA: QUÉ PASARÍA SI…

ESCRITURA CREATIVA: QUÉ PASARÍA SI…

ESCRITURA CREATIVA: QUÉ PASARÍA SI…

Breve descripción: Escribir es un acto creativo que responde a nuestra necesidad de explicar o compartir. Pero, a veces, no sabemos cómo empezar o cómo crear una historia de la nada.

Taller destinado a conocer y experimentar diferentes técnicas de creación de historias estimulando la creatividad. Trabajaremos individualmente y en grupo a través de juegos, el azar y la reflexión.

Habrá dos sesiones: la primera esta dedicada a la escritura creativa para adultos. La segunda se enmarca en la reescritura (como acto creativo y espontáneo) de cuentos infantiles con perspectiva de género.

Público: Adulto

Horario: Jueves 3 y 10 de octubre de 18:00 a 20:30 h

 

 

 

 

 

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¡Perrault, no me expliques cuentos!, en Tona

¡Perrault, no me expliques cuentos!, en Tona

Qué bonito el nivel de participación y la implicación durante el curso que impartí en la Biblioteca Caterina Figueras de Tona. Y aunque todos los cursos sean interesantes, este tuvo la particularidad de ser amplísimo respecto a la franja de edad, lo que aportó una perspectiva diferente en cuanto a las experiencias de vida femenina. Hubo un grupo de mujeres nacidas y educadas durante la dictadura, otro durante la transición y, finalmente, nuestro relevo generacional: las chicas de tercero de ESO.
Y no es que sea un curso exclusivo para mujeres, es que, en general, son las únicas que se matriculan.

El curso se desarrolló en dos sesiones intensas entre las explicaciones y los debates que se generaron, que culminaron con lo más divertido: la realización de los ejercicios prácticos. Entonces, la clase decidió que los grupos de trabajo se compondrían de mujeres de todas las edades para poder contrastar y enriquecerse con los diferentes puntos de vista. Creo que aquella decisión, la de trabajar mezclando a jóvenes y a mayores, fue importante porque es la propia mujer quien tiene el primer conocimiento de sí misma; y así, con su sabiduría y comprensión femenina, puede enseñar a las más jóvenes. Y estas, a su vez, aportan novedad a la experiencia. Para mí esto es equilibrio. Lo curioso fue que, al poner en común los trabajos de cada grupo, nos dimos cuenta de que ambos habían decidido reelaborar algún suceso del cuento de Cenicienta introduciendo la sororidad femenina (‘ayuda entre mujeres’) :

  • Las primeras escribieron una escena que sucedía durante una comida familiar, momento en que Cenicienta le explicaba a su padre que quería estudiar ingeniería espacial en la universidad. Inicialmente, él y la madrastra se negaban, pero las hermanastras la apoyaban y al final, entre las tres, Cenicienta conseguía su propósito. Así, dieron espacio a que las nuevas generaciones consigan superar las limitaciones ideológicas que arrastran tanto a hombres (negarse a que la hija proyecte su vida como ella decida), como a mujeres (ser sumisa para encontrar un buen marido).
  • Las otras trabajaron sobre la escena de las campanadas: cuando Cenicienta pierde el zapato regresa para recogerlo. Y allí, en las escaleras de palacio, se encuentra con otra Cenicienta que, como ella, se plantea si ese modo de vivir es lo que realmente quiere. Ambas deciden que no les apetece seguir un guion impuesto y huyen para iniciar una nueva vida, ahora llena de libertad. De nuevo, el propio sistema es superado en beneficio de encontrarse a sí misma y escoger el propio destino.

Al finalizar el curso, presenté mi novela Blanca y Elisentre aquel público tan receptivo e interesante.

Muchas gracias, Biblioteca Caterina Figueras por la gran acogida y la calidez de las participantes.

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La Bella Durmiente y el banquete de princesas

La Bella Durmiente y el banquete de princesas

De repente, la Bella Durmiente despierta. Hace frío y tiene ganas de ir al baño. Pero eso no estaba previsto: todos duermen menos ella, ¿quién ha cambiado el cuento? El banquete acabó y están en palacio. Y duermen tranquilos porque saben que su mundo principesco es el mejor lugar para vivir ya que, pase lo que pase afuera (en el bosque, en las villas, en los campos), ahí están a salvo para comer, reír y vivir: es su zona de confort. 

Mira hacia el bosque y no quiere salir. Siente miedo de los jabalíes, de las serpientes, de lo desconocido. El mundo da miedo. ¿Por qué? ¿Qué hay más allá de tanto temor?, se pregunta.

Empieza a caminar por el palacio, a recorrer las estancias observándolo todo y a todos. Cuánta felicidad y tranquilidad, cuánto silencio y oscuridad. De repente, tropieza con algo que se hace añicos. Es un zapatito de cristal. Cenicienta se despierta y observa su pie desnudo. Qué peligrosos son estos zapatos… Y se libera del otro. Porque a Cenicienta tampoco le gusta su destino. Así que deciden recorrer juntas el palacio hasta encontrar la salida. En otra estancia chocan contra una cama y descubren que ahí duerme Blancanieves, y la despiertan. La joven coge su lámpara, la que usa para ir a visitar a los enanos a la mina, y se une a descubrir una nueva vida. Cuando llegan al lindar de la puerta, una brisa fresca las sobrecoge. El bosque está oscuro, lleno de peligros y de sonidos extraños. Hace frío. A su espalda está todo lo conocido, el mundo seguro. En frente, el misterio de la vida por descubrir. Y, valientes, se adentran en lo desconocido.

Porque es allí donde empieza la vida, donde podrán elegir qué hacer, como hacen ellos, los príncipes y caballeros, que recorren aventuras y escogen a la princesa con quien desean casarse. Pero a ellas no les pregunta nadie, se quedan inmóviles dentro de palacio o en el de su futuro marido, con un destino escrito del que se presupone el final: la felicidad conyugal.

Pero ahora que han vencido sus miedos. Y nadie volverá a decirles qué deben hacer, ni cuándo ni con quién. Ahora, son libres.

Ejercicio realizado en el curso: Perrault, no m’expliquis contes! (‘¡Perrault, no me expliques cuentos!’), en la Biblioteca l’Escorxador, Sant Celoni.

Entradas relacionadas: 

http://paulacolobrans.com/actividades/perrault-no-mexpliquis-contes/

¡Perrault, no me expliques cuentos!, en Sant Celoni

 

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